THE BEATLES HOME PAGE

L A
H I S T O R I A
"Para entender mejor la historia de Los Beatles primero tenemos que hablar de la ciudad que los vio nacer, Liverpool. Esta ciudad portuaria e industrial que supo ser una de las ciudades más importantes del Reino Unido hacia los cincuenta ya llevaba décadas de agonía. Compuesta por una población de diversos orígenes, la vida en ella es áspera y difícil. A pesar de las dificultades, su población es abierta a las influencias de otras culturas. Es así que llegan a Liverpool discos de Rhythm and blues y Country traidos por los marinos, lo que establece una conexión con la música del otro lado del océano. También prende en Liverpool el furor del Skiffle, canciones folklóricas norteamericanas interpretadas con instrumentos primitivos".
Formación 1960-1963
Formados alrededor de John Lennon y Paul McCartney, quienes se juntaron en Liverpool en 1957, el grupo creció de un entusiasmo compartido por el Rock and Roll Americano. Como la mayoría de los primeras figuras del rock and roll, Lennon, guitarrista y cantante, y McCartney, bajista y cantante, eran músicos autodidactos. Compositores precoces, reunieron a su alrededor una cambiante serie de músicos, uniéndoseles para finales de 1957 George Harrison, guitarrista, y en 1960 por varios meses Stuart Sutcliffe, un prometedor joven pintor que le dio a la banda un estilo bohemio.
Incorporaron el género Skiffle, que definido por la Enciclopedia Británica es un estilo musical que se toca con instrumentos rudimentarios, primeramente popularizado en los Estados Unidos en la década de los 20 pero revivido por los Británicos a mediados de los 50. Asumieron diferentes nombres como los Quarrymen, Long John y los Silver Beetles como honrosa contraposición a los Crickets de Buddy Holly. La decisión de cambiarle la ortografía y el sentido a beetles por beatles se basó en la intención de verse asociados con el término "beat".
En 1960 Pete Best se les unió como baterista y formaron parte del boom de la música beat, primero en Liverpool y luego, en varias prolongadas visitas entre 1960 y 1962, en Hamburgo. Esta ciudad germana se había convertido en sede de un buen número de tabernas y de clubes llenos de marineros, "mujeres alegres" y estudiantes aficionados a la vida nocturna de los barrios bajos. Los Beatles aprendieron en esos lugares a tocar por horas y horas toda clase de temas tradicionales hasta escandalosas piezas de rock.
En otoño de 1961 Brian Epstein, gerente de una tienda de discos en Liverpool, vio a la banda y se enamoró de ella. Convencido de su potencial comercial, Epstein se convirtió en el manager de la banda, para conseguirles un contrato de grabación Brian comenzó a bombardear a las grandes compañías musicales británicas con cartas y grabaciones del grupo, finalmente consiguió un contrato con Parlophone una sucursal de EMI music. El hombre encargado de su carrera en Parlophone fue George Martin, un músico quien desde el principio puso su sello sobre Los Beatles, sugiriéndole a la banda contratar a un mejor baterista.
En Septiembre de 1962, Los Beatles llegaron al estudio con el nuevo baterista Ringo Starr, ese día grabaron dos canciones que resultaron ser composiciones de Paul McCartney: Love me do y P.S. I love you (Postdata: Te amo).
Cuando se dio al público Love me Do, el 04 de octubre de 1962, Brian esperaba que la compañía de grabación ofreciese publicidad y respaldo. No los obtuvo, en absoluto.
En Estados Unidos, la locura llamada Twist arrasaba la nación, y eso era lo que se preveía que triunfara en Inglaterra. En el negocio musical se admitía en general, que los grupos guitarrísticos estaban acabados. Love me Do fue distribuida y olvidada.
Brian Epstein al darse cuenta que no recibiría ningún tipo de ayuda pidió diez mil ejemplares de Love me Do para su compañía. Luego reunió todas sus fuerzas e inició una campaña de correspondencia a Radio Luxemburgo y la BBC. Todos los parientes y amigos de Los Beatles fueron reclutados para escribir cartas solicitando la nueva canción de Los Beatles.
Entre tanto, Brian empezaba a organizar y promover sus propios conciertos, todos ellos encabezados por Los Beatles.
Después de cientos de peticiones, Radio Luxemburgo la pasó. La imitó luego la BBC, pasándola una o dos veces, y entonces, como una chispa diminuta que en un solo instante enciende una llama, Love me Do apareció en el puesto cuarenta y nueve de las listas del New Record Mirror. A mediados de diciembre, Love me Do había logrado llegar al número diecisiete en la lista de éxitos.
En febrero de 1963, George Martin condujo a Los Beatles de vuelta a los estudios de la EMI para grabar otra canción titulada Please, Please Me (Por Favor, Compláceme). Entre tanto, Brian los hacía viajar constantemente, esta vez abriendo el programa de Helen Shapiro, la estrella adolescente de la canción, que se hallaba entonces en la cuesta descendente de su popularidad. Era una gira de segunda categoría, pero los llevó a la espina dorsal de Inglaterra, presentándolos en el interior de una manera casi metódica. Lentamente, mientras ellos recorrían el país, la canción empezó a subir en las listas. Finalmente el 02 de marzo de 1963, Los Beatles tuvieron su primer número uno.
Empezó entonces a surgir una pauta para las grabaciones. La semana en que Please, Please Me llegó al primer puesto, Los Beatles se precipitaron a los estudios de Abbey Road, y en una sola sesión de cincuenta y tres horas dejaron grabado el material de un álbum entero, que contenía catorce canciones, titulado Please, Please Me para capitalizar el éxito del sencillo. Ese álbum estuvo en las tiendas de disco en menos de seis semanas, así como otro sencillo nuevo, From Me to You (De mi para ti).
Parecían capaces de producir estas exitosas canciones sin esfuerzo, sin tocar siquiera la reserva de docenas de canciones que habían compuesto durante años. En menos de dos semanas desde su distribución, From Me to You estaba primera en las listas de venta. Además, allí se quedaría, vendiendo más de quinientos mil ejemplares antes de ser reemplazada por otra canción de Los Beatles, su cuarto sencillo, que fue una divisoria de aguas.
Pese al enorme éxito de grabación, pese a los conciertos con todas las entradas vendidas y la creciente popularidad ante el público, la prensa seria de Londres seguía ignorando a Los Beatles. Aunque estaban atrayendo multitudes histéricas, batiendo récords en pequeñas ciudades de todo el norte, en Londres habían aparecido solamente algunos conciertos pop de poca categoría y en programas de televisión para adolescentes.
En septiembre de 1963, Los Beatles tenían el disco sencillo número uno, el álbum número uno y el disco de larga duración más vendido en las Islas Británicas. Habían llegado pedidos del sencillo titulado She Loves You (Ella te Ama) desde junio, cuando ni siquiera tenía título, y cuando se escribió la letra, tres noches antes de grabarla, ya se habían vendido de antemano más de medio millón de copias a las tiendas de disco. She Loves You no subió en las listas de venta, sino que salió disparada con violencia al primer puesto, vendiéndose con más rapidez y más intensidad que cualquier sencillo distribuido hasta entonces.
El 13 de octubre se presentaron en el "Sunday Night at the Palladium". Esa noche los vieron quince millones de personas, una cantidad asombrosa para la época y la mayor hasta entonces en la carrera de Los Beatles. Al día siguiente, los informes periodísticos variaban entre quinientos entusiastas hasta miles aguardando en la calle, corriendo en pos del automóvil en el que llegaron los músicos cuando se detuvo frente a la entrada del escenario. Los Beatles fueron,, irrefutablemente, noticia de primera plana por primera de innumerables veces.
Tres días más tarde, Los Beatles volvieron a ocupar los titulares periodísticos, cuando se anunció que Los Beatles integrarían el programa de la Función de Variedades por Orden Real la primera semana de noviembre, a la cual asistirían la princesa Margarita y la reina madre. En las semanas intermedias, la elite de la prensa seria los acosó mientras ellos proseguían su gira, y la población en general supo más acerca del peculiar fenómeno que seguía a Los Beatles dondequiera que se presentaban; los públicos aclamaban, lloraban, gritaban y a veces hasta se arrancaban la ropa en algo que los sociólogos explicaron como "el centro de una forma histérica masiva". La anécdota principal, sin embargo, era el pelo. Nadie salía de su asombro en cuanto al corte de cabello de Los Beatles.
El 05 de noviembre, la noche de la Función por Orden Real, quinientos policías acordonaron el teatro Príncipe de Gales. John provocó carcajadas con su frase improvisada: "Por favor, quienes ocupan los asientos más baratos aplaudan los demás pueden sacudir sus joyas, simplemente". Al día siguiente, los titulares periodísticos volvieron a ser unánimes en cuanto a Los Beatles. Fue el Daily Mirror el que mejor lo resumió en un solo titular una palabra nada más, una palabra que prono oiría el mundo entero: "¡BEATLEMANIA!".
El día después de la Función por Orden Real, Brian empacó cuidadosamente en su maleta todos los titulares periodísticos e informes de prensa acerca de sus clientes y tomó un avión para Nueva York. En Norteamérica imperaba una superioridad socarrona, chovinista, y estaba claro que no se quería ni se necesitaba nada de Inglaterra. Ni siquiera a Los Beatles.
La sucursal de EMI en Estados Unidos, Discos Capitol, fue alertada a los primeros signos de actividad de Love me Do, en las listas de ventas, pero no mostró interés alguno en distribuir dicha canción en aquel país.
Cuando el segundo sencillo de Los Beatles: Please, please me llegó al primer puesto, George Martin recibió una carta cortés donde decía: "En este mercado no conseguirán nada". Brian logró que el sencillo fuese adquirido por un pequeño sello discográfico de Chicago, pero Please, please me sólo vendió algunos cientos de ejemplares.
El siguiente sencillo, She Loves You, también fue rechazado por todas las grandes compañías discográficas, y fue vendido a un sello aún más pequeño que el de Chicago. She Loves You también desapareció tan pronto como fue distribuido.
Brian Epstein estaba decidido a establecer una cabeza de puente en Norteamérica. Tendría que convencer a una compañía discográfica importante de que los aceptara, y tendría que contratar el local adecuado para presentarlos al público norteamericano. La televisión era, naturalmente, el modo justo de presentarlos a un país tan vasto como Estados Unidos. La aparición de Los Beatles en Sunday night at the Palladium, había demostrado a Brian el poder de la televisión, cuando las ventas de discos se cuadruplicaron al día siguiente. En Norteamérica, Brian puso en la mira en el Ed Sullivan Show, el programa televisivo de entretenimientos más cotizado en 1963.
No fue nada sorprendente que Ed Sullivan estuviese dispuesto a negociar una aparición de Los Beatles en su programa. Sullivan era un histrión y empresario sagaz. Conocía el beneficio potencial de presentar a Los Beatles por primera vez en Estados Unidos, aunque fuese como curiosidad.
Los Beatles encabezarían no uno, sino dos programas en domingos consecutivos, el 9 y el 16 de febrero de 1964. Brian Epstein fue a Discos Capitol, se entrevistó con el director de operaciones en el este, Brown Meggs, y le hizo escuchar el último sencillo de Los Beatles, I Want to Hold your Hand (Quiero tomar tu mano), el cual había sido producido en teniendo en cuenta específicamente el sonido norteamericano, de modo que atrajese al mercado estadounidense.
Brian insistió, en que, aunada con la presentación de Los Beatles en el programa de Ed Sullivan, la nueva canción podría tener tanto éxito en Norteamérica como antes en Inglaterra. Meggs aceptó distribuir I Want to Hold your Hand sobre una base limitada en enero de 1964, un mes antes de que Los Beatles se presentaran en el programa de Ed Sullivan.
A mediados de noviembre de 1963, Lee Harvey Oswald asesinó a John F. Kennedy. Por primera de muchas veces, el sueño norteamericano fue destrozado por la bala de un magnicida. En un país que tan invulnerable parecía al daño, todo se perdió en un solo instante. En Estados Unidos, diciembre y enero serían meses de torvo duelo. Los cantos fúnebres que se oían incesantemente en las emisoras de radio norteamericanas se esfumaron entre los villancicos navideños suaves, aunque todavía tristes, de la temporada. Hacia enero, la nación ansiaba desesperadamente oír algo alegre, hallar una diversión, alguna distracción de la morbosa tragedia que se había introducido en sus vidas. Norteamérica necesitaba un tónico. Nadie esperaba que fuese un grupo musical pop.
Consolidacíon 1964-1966
Cto Hold your Hand, puesta uando explotaron Los Beatles en Norteamérica, la fuerza del estallido casi los derribó. I Want en circulación el 26 de diciembre de 1963, había saltado al número cuarenta y cinco de las de venta de Billboard para listas el 18 de enero, una proeza que obligó a los recalcitrantes funcionarios de Discos Capitol a prestar atención. Una semana después I Want to Hold your Hand saltaba al tercer puesto, y a la semana siguiente era el primero. En menos de cinco días, se habían vendido un millón y medio de ejemplares. Las cifras eran enormemente desproporcionadas hasta para un país como Estados Unidos.
Otro álbum, Meet the Beatles (Conozca a los Beatles), fue llevado a las tiendas de discos norteamericanos a toda prisa, de la noche a la mañana pasó a ser el LP más rápidamente vendido en toda la historia norteamericana de las grabaciones.
En la mañana del 7 de febrero de 1964, Brian Epstein, Los Beatles y un pequeño séquito de ayudantes partió hacia Estados Unidos para presentarse en el show de Ed Sullivan y en un concierto en el Carnegie Hall, que se había programado posteriormente para el aniversario del nacimiento de Lincoln, una fiesta nacional.
Discos Capitol había provocado un delirio por Los Beatles en Nueva York. Cuando I Want to Hold your Hand sobrepasó la cima de las listas de venta, Capitol dilapidó la suma inaudita de cincuenta mil dólares en una ofensiva publicitaria como jamás se había intentado antes. El ¡Vienen los Beatles! Era el clamor con el que llenaron la ciudad de anuncios radiofónicos, de carteles, calcomanías y distintivos para automóviles.
Los periodistas de la prensa escrita devoraban todo esto, con artículos sarcásticos acerca del cabello y la música de Los Beatles. A Capitol se le ocurrió, además, la ingeniosa artimaña de pregrabar solamente las partes correspondientes a las respuestas de unas entrevistas minuciosamente preparadas con Los Beatles y enviar miles de estas cintas con réplicas a emisoras de radio en todo el país, cada una con una lista de preguntas.
Cuando el avión de Los Beatles aterrizó en Nueva York y rodó por la pista hasta el edificio de llegadas, el espectáculo que los esperaba fue levemente incomprensible. Nunca había habido una recepción como esa en el aeropuerto,, salvo para Lindberhgh. En el edificio de llegadas internacionales pululaban literalmente los admiradores, como abejas en una colmena, admiradores que vociferaban, que agitaban estandartes, colgados de las barandillas sobre la plataforma de observación, aplastados contra las ventanas oscurecidas de la terminal por la jauría que tenían atrás. Cuando se abrió la puerta, el griterío de los admiradores fue más fuerte que el ruido de los motores a retropropulsión.
Por primera vez, la magnitud del gentío fue un poco más intranquilizadora que gratificante.
A diferencia de la prensa seria inglesa, que los idolatraba desde que se fijó en ellos, la prensa norteamericana esta dispuesta a demoler a Los Beatles. El repentino estímulo de Discos Capitol, junto con la dudosa perdurabilidad e canciones como I Want to Hold your Hand, olía a triquiñuela. La prensa neoyorquina pensaba que, en el mejor de los casos, Los Beatles serían una moda pasajera, y si podían hacerlos pasar por tontos en la conferencia de prensa, lo harían.
Los reporteros norteamericanos quedaron encantados con el buen humor y la perspicacia de Los Beatles, cuando se les preguntó que opinaban de Beethoven, Ringo respondió: "Lo adoro, en especial sus poemas". A John se le preguntó que si alguno de su familia pertenecía al mundo del espectáculo a lo que él respondió: "Bueno, mi padre solía decir que mi madre era una gran acróbata". Cuando fue evidente que los jóvenes ingleses habían cautivado a los periodistas más cínicos, Brian puso fin a la conferencia de prensa y Los Beatles fueron conducidos de allí a una flota de grandes automóviles que los esperaban.
La banda hizo su debut norteamericano en vivo en el show de Ed Sullivan el 9 de febrero de 1964. Hubo más de cincuenta mil peticiones para los 728 asientos del estudio, y más de setenta y tres millones de norteamericanos vieron el show en televisión. En todo el país las familias, a las cuales el tiempo inclemente impedía salir de sus casas, se congregaron en torno a sus televisores, curiosos por ver por primera vez esa cosa llamado Los Beatles. Se dice que, en nueva York, nadie robó siquiera el tapacubos de la rueda de un auto, ningún adolescente cometió un delito importante.
De la noche a la mañana, Los Beatles eran el fenómeno más comentado de Norteamérica. A la mañana siguiente, la demanda de información sobre Los Beatles era tan grande que Brian tuvo que convocar a otra conferencia de prensa en el salón de baile del Hotel Plaza.
Después de actuar en el Coliseo de la ciudad de Washington, Los Beatles regresaron a Nueva York para presentarse en el doble concierto en el Carnegie Hall, fue una noche de festividades ya que era el aniversario del nacimiento de Lincoln y día de fiesta en colegios y bancos. El espectáculo, para el cual se vendieron todas las entradas fue otro triunfo, al que concurrieron celebridades y personajes importantes.
El 22 de febrero, Los Beatles partieron de regreso a Inglaterra, apenas quince días después de marcharse. Los Beatles eran ahora la moda en el espectáculo de ambos lados del Atlántico. Europa y Japón no podían estar muy lejos. En términos estadísticos, eran más importantes que el más grande, Elvis Presley. El día después de salir de Estados Unidos, pasaron a ser la crónica de portada en la revista Newsweek.
El 2 de marzo, menos de dos semanas después de su regreso de Norteamérica, Los Beatles empezaron a trabajar en su primera película, A Hard Day's Night fue el nombre que se le dio y estuvo dirigida por Richard Lester. Esta película fue concebida simplemente como una manera para vender discos. Desdichadamente el contrato fue firmado antes del triunfo de Los Beatles en Norteamérica así que tuvo un presupuesto barato. El guión resultó ser la mejor representación cinematográfica del Alocado Londres.
En el guión hábilmente, Owens había caracterizado a cada Beatle con trazos caricaturescos: John era sardónico y burlón, Paul, un adorable Don Juan; George, un romántico bien parecido, y Ringo el feo del grupo, solitario y querible.
En al primavera de ese año, el disco más reciente de Los Beatles, Can't Buy me Love (no puedes comprarme amor), fue el número uno en Gran Bretaña y Estados Unidos, así como en veinte países más de todo el mundo. En el mes de abril, Los Beatles tenían la cantidad de cinco canciones en los primeros puestos de las listas norteamericanas de ventas.
En julio fue el estreno de A hard day's night al cual concurrieron la princesa Margarita y el conde de Snowden. Miles de admiradores invadieron la manzana del Teatro Pavilion paralizando literalmente el centro de Londres.
En agosto de 1964 ya se habían cumplido tres compromisos sobre una gira mundial donde Los Beatles actuarían en cincuenta ciudades de cuatro continentes. Había empezado a principios de junio en Escandinavia, continuando en Hong Kong y Australia. En el itinerario de Estados Unidos, Los Beatles abarcaban treinta actuaciones en veinticuatro ciudades, todo en el lapso de treinta y dos días. Tenían que cubrir todo el país, recorriendo para ello 25.000 kilómetros.
Llegaron a San Francisco el 18 de agosto, Los Beatles no se presentaban sino en los más grandes estadios. De esta manera, los organizadores podían pagar las ganancias fabulosas de los cantores, manteniendo al mismo tiempo el precio de las entradas en su límite abordable para todos. El 22 de agosto dieron un espectáculo en el Palacio de Convención de Las Vegas; el 21 en el Stade Municipal de Seattle; el 22 actuaron en el Imperium Stadium de Vancouver; el 23 se presentaban en Hollywood Bowl, inmensa cúpula de la gloria y la fama. También estuvieron en Denver, Cincinnati, Indianápolis, Nueva York, Milwaukee, Chicago, Montreal, Jacksonville, Boston, Baltimore, Pittsburgh, Houston, entre otras.
Los Beatles regresaron a Londres física y emocionalmente exhaustos pero tenían pautada una gira por toda Inglaterra de cinco semanas, además debían grabar su cuarto larga duración para que estuviera listo para las Navidades, al finalizar la gira por Inglaterra, el grupo fue contratado para tres semanas en el Hammersmith Odeon, hasta el 16 de enero. Se habían vendido más de cien mil entradas con dos meses de anticipación. Luego tenían dos semanas libres antes de iniciar otra película para United Artists.
El álbum, estuvo a tiempo para las Navidades, fue titulado Beatle for Sale (Beatles a la venta) y reemplazó A hard day's night en el primer puesto de las listas, lo cual les daba cuatro álbunes seguidos en el primer lugar.
Los Beatles empezaron a trabajar en su segundo filme a fines del invierno de 1965. Costó el triple de A hard day's night, tardó el doble de tiempo rodarse y produjo apenas un tercio del aplauso de la crítica. Era una idea enredada, mediocremente desarrollada, con toda la ansiedad incómoda de tratar de duplicar el primer éxito que lograron. Con un guión definitivo de los guionistas Marc Behm y Charles Wood, Help! (¡Socorro!), era una parodia de las películas futuristas de espionaje, tales como la serie de James Bond. El tonto argumento giraba en torno a un científico loco y una secta hindú que buscaban un valioso anillo, el cual, de algún modo, iba a parar a un dedo de Ringo. Sobreviene entonces una delirante persecución bufonesca durante la mejor parte de la película, que incluía rodaje en exteriores de Austria y las Bahamas.
El 15 de junio de 1965, los nombres de Los Beatles fueron incluidos en la Lista de Homenaje para el Cumpleaños de Su Majestad la Reina Isabel. Los Beatles recibirían el reconocimiento de Miembro del Imperio Británico.
En verano de 1965, Los Beatles se prepararon para su segunda gira mundial. Empezaron en junio con una gira europea, comenzando con una presentación en el Palais des Sports, de París, desde allí fueron a ofrecer conciertos en Lyon, Milán, Génova y Roma, también actuaron en la costa Azul, Niza y Madrid.
El 13 de agosto, Los Beatles llegaron a Nueva York para iniciar su tercera gira de conciertos en Estados Unidos. Para esta gira, la programación fue más pausada, solamente trece conciertos en nueve ciudades. Se presentaron en Toronto, Atlanta, Houston, Chicago, Minneapolis. En California se presentaron por dos noches en el Hollywood Bowl, mas un concierto en San Diego y en San Francisco.
Los Beatles pasaron casi todo el invierno y la primavera en los estudios de Abbey Road, produciendo sus dos álbunes más importantes hasta la fecha, Rubber Soul (Alma de Goma) y Revolver.
En verano de 1966, Los Beatles se preparaban para salir de nuevo de gira, era obvio que ya no eran necesarias para el éxito comercial o financiero de los muchachos. En cuanto a Los Beatles se refería, su música era tan complicada que ya no era posible reproducirla en vivo en un escenario.
El 23 de junio partieron rumbo a Munich, Essen y Hamburgo (Alemania) en el primer tramo de una gira mundial. Desde Hamburgo volaron a Tokio, pero en Japón se llevarían una gran sorpresa, una brigada kamikaze de activistas estudiantiles de derecha, quienes rechazaban la perversión occidental de la cultura japonesa, había jurado que Los Beatles nunca saldrían con vida del Japón. Esos estudiantes estaban particularmente encolerizados porque Los Beatles estaban anunciados para tres noches de conciertos en el Budokan, que era además un templo nacional para los héroes de guerra muertos. Les explicaron que no se debían tomar a la ligera las amenazas de esos fanáticos; si tenían ocasión de hacerlo matarían a Los Beatles. El gobierno japonés no quería verse atrapado en medio de un vergonzoso incidente internacional, por lo cual había enviado a varios miles de soldados armado en apoyo de la escolta policial.
Los Beatles tuvieron que quedarse prácticamente encerrados en el hotel y en vez de ver a Japón, Japón sería llevados a ellos. Recibieron un sin número de exhibiciones culturales, comida, artefactos, cámaras, Geishas, etc.
Los conciertos en Japón a pesar de los activistas tuvieron un gran éxito, lo más pavoroso de todo fue la cortesía del público japonés. Hubo uno o dos que gritaban, pero en su mayoría, los adolescentes de ambos sexos permanecieron cortésmente sentados y aplaudieron con entusiasmo después de cada número. Fue uno de los pocos conciertos en cuyo transcurso Los Beatles pudieron oírse tocar.
Sin pesar alguno, partieron a hacia las Islas Filipinas, Manila. Los Beatles gozaban de especial popularidad entre el pueblo filipino, se habían vendido con facilidad todas las entradas para sus dos conciertos en el Coliseo Araneta.
Después de sus conciertos Los Beatles se llevaron otra sorpresa, todos los servicios especiales de hotel, seguridad, transporte entre otros fueron anulados ya que Brian Epstein, su manager, decidió negarse ante la invitación de la Primera Dama de Filipinas, Imelda Marcos, a una fiesta que ofrecía a Los Beatles. Después de este incidente Los Beatles decidieron que esa iba a ser su última gira, no volverían a presentarse en público nunca más.
Regresaron a Londres y apenas hacía cuatro días que habían llegado cuando recibieron la noticia de que en Norteamérica Los Beatles se encontraban en medio de un terrible escándalo. Se trataba de un comentario que había hecho John Lennon a Maureen Cleave, periodista pop del Evening Standard, sobre la futileza de la religión organizada, John reflexionó: "El cristianismo desaparecerá. Desaparecerá. Menguará y se esfumará. No hace falta que yo lo demuestre. Estoy en lo cierto y se demostrará que lo estoy. Ahora nosotros somos más populares que Jesús. No sé qué desaparecerá primero... el rock and roll o el cristianismo. Jesús era un gran tipo, pero sus discípulos fueron torpes y vulgares".
En Inglaterra no se le dio importancia esos comentarios pero cuando la entrevista fue publicada en una revista norteamericana para adolescentes llamada Datebook, estalló una tormenta de fuego. La comunidad religiosa norteamericana se levantó en armas. Se estaban incendiando cargas enteras de discos de Los Beatles, se rechazaban entregas de sus discos, se prohibieron toda transmisión radiofónica de discos de Los Beatles, etc. Peor aún los promotores amenazaban con suspender los conciertos reservados para la gira de verano.
Todo esto se podía evitar si John se disculpaba en público y eso fue lo que hizo; se organizó una rueda de prensa en la que John explicó lo que quiso decir y finalmente se disculpó.
La disculpa de John ayudó a apaciguar el escándalo pero la gira por Estados Unidos adquirió la misma cualidad hostil que las actuaciones anteriores en Japón y Manila. El 14 de agosto de 1966, Los Beatles se presentaron en el estadio municipal de Cleveland, ofrecieron actuaciones fatigadas, deslucidas en Washington, Toronto, Tennessee, Cincinnati, Nueva York, Seattle y finalmente San Francisco para la última fecha de la gira.
Decadencia 1967-1970
A finales de 1969, el grupo tomó la decisión sin precedentes de dejar la giras y únicamente trabajar en estudio. Antes, los grupos de rock vivían de las presentaciones pues éstas ayudaban a vender discos y los acercaba a sus seguidores. Sin embargo, las giras de Los Beatles se dificultaban cada vez más. Los asistentes gritaban tan alto que ni los mismo intérpretes podían oír lo que estaban tocando. Además, a medida que iban madurando, para Los Beatles se fue haciendo más complicado ejecutar, entre los alaridos de una multitud de adolescentes histéricas, sus complicados arreglos musicales.
En 1967 grabaron Strawberry Fields Forever / Penny Lane, uno de sus sencillos más influentes. También, su álbum más grandioso, "Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band". El sencillo era toda una remembranza de los años de infancia de Lennon.
Sergeant Pepper es quizás el álbum más venerable de toda la música pop. Cada detalle, desde la pare artística de la cubierta hasta la programación de las canciones, fue planeado meticulosamente.
Ellos mismos personalizaron a los míticos integrantes de la "Banda del Sargento Pepper" y ofrecían al oyente una serie de efectos sonoros luego de la primera canción.
Luego del lanzamiento del álbum, el grupo de Los Beatles comenzó a dispersarse un poco. John Lennon se dedicó a frecuentar otros círculos y conoció a quien sería su segunda esposa: la japonesa Yoko Ono. George Harrison se dedicó el misticismo como seguidor de un gurú, el Maharishi Mahesh Yogi, y convenció a los demás para que se unieran a él en un perigrinaje a la India de 1968.
Pero el grupo experimentó un golpe devastador cuando Brian Epstein, su representante, fue encontrado muerto por una sobredosis de barbitúricos. Aunque Los Beatles, continuaron produciendo música novedosa, ya en 1969 comenzaban a tener problemas como grupo.
Y el 10 de abril de 1970, Paul McCartney informó a los medios de comunicación que abandonaba a Los Beatles, debido a diferencias personales, comerciales y musicales. El 8 de mayo se editó el último álbum oficial de Los Beatles : Let it Be. Fue el fin de Los Beatles, el grupo más importante y revolucionario de la historia del rock, que habiendo grabado sólo siete años continúan ejerciendo influencia en la música rock de hoy.
Característica de imagen
Fue la novia de Stu, Astrid Kirchner, la que incentivó a Los Beatles a peinarse el cabello hacia delante, sobre la frente, y se lo cortaran en flequillo en forma de taza.
Después de la firma del contrato, Brian Epstein empezó a mandarles circulares mecanografiadas acerca de su actuación escénica, escritas en un tono enérgico y serio. Si bien se entendía que Brian no podría opinar sobre la música de los muchachos, insistió en que remoldearan su imagen escénica. Después de todo Brian los superaba en teatralidad, y los muchachos estaban lejos de tener aspecto profesional.
Brian insistía en que no comieran ni bebieran en escena, aunque, al parecer, no podía impedirles que fumaran. Tampoco debía haber más payasadas, ni afectuosos golpes en el brazo, bromas para iniciados ni diálogo mascullado. En adelante sabrían exactamente que canciones iban a tocar y en que orden, antes de subir al escenario. Brian hasta insistió en que abandonaran su cuero y sus botas de vaquero para ponerse trajes idénticos. Este fue un toque brillante de Brian, ya que con él desarrollaba una imagen visual que llegaría a ser el sello característico del grupo, encargó un sastre de Liverpool trajes grises con cuellos de terciopelo.
Características de la composición
Love Me Do, fue una composición de Paul con una letra banal que había compuesto cuando tenía dieciséis años. Estaba realzada por un contagioso Riff repetido, tocada por John en la armónica.
Otra sencilla canción de amor titulada P.S. I Love You (Postdata: Te Amo), con una letra algo más refinada, pero que George Martin arregló para que resaltaran las armonías que llegarían a ser el sello característico de Los Beatles.
Las primeras canciones de Los Beatles fueron grabadas en grabadoras de cuatro canales, en monoaural, comparado con las grabaciones superpuestas de dieciséis y treinta y dos canales de años posteriores. En todo caso, Martin llegaría a ser el vínculo interpretativo a través del cual eran presentados al mundo.
En She Loves You, George Martin había podido incorporar, en proporciones mágicas, todos los ingredientes de los tres sencillos anteriores en una sola canción, ineluctablemente atractiva. Tenía rimas y versos fáciles, cantados con esas armonías características, cada estribillo acompañado por un "gancho", musical disimulado y contagioso, un simple "yeah, yeah, yeah" que llegó a no ser sólo la marca de fábrica de Los Beatles, sino un eufemismo internacional para la música rock
Las dos canciones más notables del álbum Beatle for sale estaban compuestas por John. La primera era una canción con resonancia de blues y de vals, llamada Baby's in black (Mi nena está de luto). Acerbamente distinta de las demás canciones del álbum, Baby's in black era una morbosa composición acerca de una joven que se niega a dejar de llevar luto por la muerte de un ser amado. La segunda melodía era más extraña todavía teniendo en cuenta que la había escrito alguien que era objeto de tanta adoración pública. Su título era I'm a loser (Soy un perdedor), y era ostensiblemente una canción sobre un amorío desbaratado, pero sonaba claramente parecida a un lamento.
Escribió Lennon: "Aunque río y me conduzco como un payaso/ bajo esta máscara estoy ceñudo./ Caen mis lágrimas como lluvia del cielo/ ¿Es por ella o por mí quien lloro yo?/ Soy un perdedor, soy un perdedor/ y no soy lo que aparento ser..."
En la banda sonora de Help! se notan la influencia de la marihuana y de Bob Dylan, en vez de reír simplemente con marihuana, estaban empezando extraer de ella inspiración musical. You've got to hide your love away (Tienes que ocultar tu amor), de John Lennon, era llamativamente dylanesca en sus imágenes y su letra, con acordes de guitarra acústica reemplazando la característica armónica de Dylan. Por primera vez se permitió a George Harrison salir de las sombras como compositor, con dos canciones incluidas en el álbum, You like me too much (Te gusto demasiado) y I need you (Te necesito).
Había dos composiciones de especial interés. La que había compuesto Paul fue una revelación para el público y un hito para Los Beatles. A principios del verano de 1965, cuando estaban terminando la banda sonora del filme, Paul salió de su cama una mañana, fue al piano y compuso una canción entera de una sola vez. Utilizó palabras inconexas como letra hasta que pudo resolver la letra verdadera y tituló Yesterday (Ayer) a la canción. Tal como gusta describirla Paul, fue una creación maravillosa. Yesterday atrajo no sólo a los admiradores de Los Beatles, sino a un vasto segmento de edades y gustos.
La otra canción, con letra escrita por John, era la correspondiente al título. Como, después de todo, se había compuesto especialmente para el título de la película, nadie se interesó especialmente en la extraña letra, un quejumbroso grito de soledad y desaliento mucho más grande que la anterior I'm a loser.
Rubber Soul y Revolver fueron los primeros de las pequeñas obras maestras que el grupo iba a producir. Aquí empiezan a menguar las canciones de amor simplistas, reemplazadas por un deslumbrante espectro de temas y objetos raros, de lo banal a lo efímero. El sonido mismo de la música era notablemente distinto; más exquisito, más melodioso, obsesionante. Ahora, en vez de producir un álbum que fuese tan sólo una mescolanza inconexa de sus canciones de éxito, los álbunes tenían un sentido de identidad colectiva, una atmósfera y un sonido que los vinculaban.
En ese momento, sin embargo, Rubber Soul tuvo algo de desilusión crítica. Aunque estuvo entre los diez álbunes más vendidos durante más de siete meses, dejó perplejos a todos los jovencitos confundidos que esperaban oír más canciones inmaduras, del tipo Yeah, Yeah, Yeah. Fue el mejor de los muchos desafíos que Los Beatles presentaron a sus admiradores: mantenerse. Mal habrían podido saber los admiradores que este nuevo enfoque musical era directamente atribuible al uso ya habitual de la marihuana por Los Beatles. El cambio era obvio sobre todo en las canciones de John, aparentemente filtradas a través de una nube de humo de marihuana.
Fue la elegíaca Norwegian wood (madera noruega) lo que primero nos hizo interrumpir lo que hacíamos para escuchar la música. En este álbum floreció por completo la introspección de Lennon. In my life (En mi vida) fue la primera muestra de genio certificable de John, una travesía autobiográfica. Esta canción es tan soberbia en su parquedad como las conmovedoras imágenes que despierta. John la cantaba con su voz más dulce e hipnótica. "Hay lugares que recordaré toda mi vida, aunque algunos han cambiado/ Algunos definitivamente, no para bien/ Algunos ya no existen y otros quedan/ En todos estos lugares hubo momentos con amantes y amigos a quienes todavía puedo recordar/ Algunos han muerto y otros viven/ En mi vida los he amado a todos".
Pero fue Paul quien tuvo el mayor éxito comercial en Rubber Soul, llamado Michelle. Era otra de las azucaradas canciones de amor de Paul, en la cual, esta vez utilizaba recatadamente un estribillo en francés.
Al final de las sesiones de Rubber soul, se iniciaron los experimentos preliminares de Los Beatles con LSD sobre una base más o menos regular. la música volvió a cambiar claramente, esta vez con un sonido eléctrico de duros ribetes.
Paperback writer (Autor de novelas), con su estribillo palpitante, escrito por Paul, era un anuncio de lo que vendría. En la "audiodélica" Rain (Lluvia), de John, aumentada por la instrumentación india de George, se utilizó la primera de muchas cintas grabadas "al revés". Este sencillo ardid de pasar una grabación al revés en un grabador y regrabarla, nunca había sido considerado antes como una técnica musical seria. John descubrió que le gustaba ese sonido, levemente extraterreno, una noche en que estaba "volado".
Estaba trabajando en su pequeño estudio, en lo alto de la casa, cuando puso al revés, en el grabador, una tosca versión de Rain. El álbunes posteriores de Los Beatles hay decenas de recortes al revés de palabras y música.
De estas sesiones también salió Yellow submarine (Submarino amarillo), con la parte vocal atonal de Ringo, así como Eleanor Rigby, un retrato preciso y misterioso que hizo Paul de las personas solitarias. El álbum de Revolver contenía también, Doctor Roberts, de John, escrita acerca de un verdadero médico neoyorquino que ponía inyecciones de "vitaminas" a los ricos y famosos, For no one (Para nadie), otra eficaz canción lacrimógena de McCartney. En el álbum Revolver se asignaron dos canciones a George Harrison: Love you too (Te amo también), relativamente poco notable, y I want to tell you (Quiero decirte), pero se le concedió un puesto destacado en Norteamérica, donde su canción Taxman (Recaudador de impuestos) tuvo un éxito colosal. Esta canción era, tratándose de George, una queja inusitadamente clara y justificada contra el sistema impositivo inglés.
Revolver
finalizaba con un presagio de lo venidero. Otras canciones del álbum estaban influidas
por el LSD, pero Tomorrow never knows (Mañana nunca se sabe), de Lennon, es el primer
"vuelo" con ácido honesto y total. Titulada inicialmente The void (El vacío),
su inspiración provenía del Libro de los Muertos tibetano, que John estaba leyendo
mientras "volaba". John anhelaba grabar esta canción con coro de mil monjes
tibetanos, a quienes sin duda había oído cantar dentro de su cabeza.